
En este mundo que vivimos pasamos nuestros dias preocupados usualmente por nimiedades y no apreciamos ciertas maravillas, quizás por ocultas, quizás por cotidianas hasta que alguien con una sinceridad e ingenuidad propiamente infantil nos advierte de ello, y entonces , solo entonces, algunos se pararan un momento para admitir y contemplar lo que ciertamente merece atencion. No todos lo sabran apreciar, no todos estaran dispuestos a ver mas allá de los atributos mas obvios y su falta de vision les hará perder la oportunidad de observar algo que merece la pena para deleite del intelecto y del espiritu. Personalmente solo aspiro a ser capaz de reconocer a los que tienen el precioso don de la vision profunda y gozar de tanto en tanto de algunas migajas de lo profundo cuando el agitado ritmo de vida me de un respiro
Que tal... Muchas de las
Que tal...
Muchas de las veces no apreciamos la autenticidad de las cosas, solo nos vamos por la primera impresión que nos da, para contemplar la verdadera belleza de las cosas hay que ser demasiados atentos a cada una de sus caracteristicas y rasgos que lo vislumbren, con ello será mucho más fácil lograr percibir la autentica belleza.
Un cordial saludo desde la Universidad de León
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